miércoles, 21 de septiembre de 2016

UNA NUEVA TIERRA, UNA NUEVA ENERGÌA


UNA NUEVA ERA, UNA NUEVA ENERGÍA
 
 
    El Universo se mueve en ciclos y nosotros, como integrante del mismo, también lo hacemos. Hay ciclos menores, medios y mayores. 
    Un ciclo menor para los seres humanos puede ser un minuto o una hora. Un ciclo mayor es una Era Astronómica, Ciclo Cósmico o también llamado Año Cósmico que tiene una duración de 25.920 años. Este es el tiempo que tarda nuestro Sistema Solar en dar una vuelta completa alrededor del Sol central de nuestra Galaxia llamado Alción. 
     El 21 de diciembre de 2012, se produjo la finalización de la Era de Piscis y el comienzo de la Era de Acuario. 
     Actualmente nos encontramos en los inicios de esa nueva Era y habrá un periodo de transición hasta que su energía se consolide.
    En la Era de Piscis, la energía del miedo se manifestó con intensidad, basándose en el tener (las posesiones), el poder externo, el estatus (las jerarquías) y las apariencias. 
    A nivel mundial muchas de las estructuras políticas, económicas, religiosas y educativas imperantes están terminando su ciclo y otras se conservan con sustanciales cambios. 
    En la Era de Acuario, los valores fundamentales de la raza humana serán la libertad, transparencia, coherencia y pureza de corazón. Cada vez valdrá menos el dinero o el estatus y la misión de vida, es decir el por qué cada uno -y como comunidad humana- estamos aquí será la guía de nuestra existencia. 
    La energía del Amor se irá consolidando a través del tiempo. El vivir en la tierra será un tránsito por un ámbito material pero con consciencia de lo que somos. La materia ya no será un fin sino un medio.
    Ahora bien, ¿cómo se podrá ir consolidando esta nueva energía? 
    A esta vibración energética nos acercamos buscando dentro de nosotros mismos, conociéndonos, amándonos, gozando de la vida y realizando la misión que cada alma eligió para su evolución.  La vida se trata simplemente de vivirla, de compartir nuestros talentos con todos.
    El vivenciar que todos estamos unidos y que espiritualmente somos UNO, nos llevará a un cambio de paradigmas radical.
    Para vibrar en amor es necesario acallar el incesante ruido mental, lo cual se puede lograr alejándonos del hábito de opinar, evitando los juzgamientos de nosotros mismos y de los demás lo que nos llevará a cambiar el hábito de competir por el de compartir.
    El vibrar en consonancia con la energía de la nueva Era nos lleva a vivir en forma sencilla, con desapego, fluidez, libertad, confianza y aceptación de la vida. 
    Actualmente están conviviendo la energía del amor con la del miedo. 
    Hay dos tierras en el sentido de que conviven con diferentes frecuencias vibratorias, unas basadas en el amor y otras en el miedo. Es un periodo de transición pero tengo la plena confianza en que la raza humana podrá liberarse de la ignorancia a que nos lleva a vivir desdichadamente. Ya hemos encontrado el camino para lograrlo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario