El Yo superior todo lo sabe .No necesita hacerse preguntas, ni por tanto responderlas.
Sin embargo el ego, no cesa con su incansable parloteo.LAS PREGUNTAS DEL EGO PROVIENEN DE LA IGNORANCIA Y SUS RESPUESTAS DE LA VANIDAD.
Es conveniente dirigirnos al Yo Superior cuyas certezas abren caminos con claridad y sencillez. Pero ¿qué es lo que propicia la conexión con el mismo?
El acallar la mente es indispensable y se logra estando en el presente ,poniéndonos como observadores de nosotros mismos,meditando, etc.
Así se se vuelve evidente la conveniencia de soltar nuestras expectativas y de lo infructuoso de querer controlar la vida.Entonces alcanzamos alinearnos con los impensados y sorprendentes caminos del Universo.

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