El "complot" existente para convertirnos en consumidores obedientes es incesante.El sojuzgamiento al cual es sometido gran parte de la población debido al miedo producido por no poder estar incierto "exitosamente" en los sistemas educaciones, económicos, religiosos etc. suele ser incesante.El sojuzgamiento no da tregua para tomarse tiempo para la reflexión.El disfrazarse (poniéndose caretas) de lo que la sociedad acepta como si estos parámetros fueran los mejores a seguir en nuestras vidas provoca, a menudo, mucha angustia, insatisfacción y frustración.En general el encuadre social toma como válido a lo que es deseado o aceptado por la mayoría. Muchas veces esto nos lleva a quedarnos un poco solos, hasta de nuestro clan de pertenencia. Sin embargo el estar adaptado a una sociedad bastante enferma no es signo de estar sanos.
Salvo algunas fuentes que advierten claramente de esta situación, mucho de lo que experimentamos lleva a alejarnos de estos temas.El sistema nos devora con sus publicidades, sus modas, su desquiciante paso de la tragedia a la frivolidad en cuestión de segundos.Todo sobrepasa nuestro nivel de asimilación y de eso se trata. Confundidos, abrumados, ausentes y muchas veces desesperanzados de este andar a la deriva va transcurriendo el tiempo inexorablemente sin encontrar la ansiada felicidad.
Si partimos de nuestra interioridad allí encontraremos una gran paz y alegría y el camino hacia la felicidad incausada.
Matilde Trejo
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